
El transporte por carretera, como toda actividad empresarial, tiene repercusiones medioambientales; en concreto el transporte, tiene una connotación de peligro, de contaminación, de intrusión visual y de ruido, entre otras molestias. Uno de los grandes retos de nuestra empresa es promover una participación activa en relación con el medio ambiente y con la reducción de los impactos negativos más evidentes de la actividad.
La idea de gestión medioambiental en nuestra empresa ha ido evolucionando en los últimos años, debido a la creciente sensibilización medioambiental que ha experimentado la sociedad.
Es por ello que la gestión medioambiental en nuestra empresa no es ya una materia de cumplimientos legislativos, sino que lo consideramos como un punto en nuestra estrategia empresarial, adoptandola como una mejora para el mediambiente y evidente sensibilización social, así como una manera de reducción de resíduos y/o emisiones.